Testimonio 3
Como llegué a Operación Sonrisa…
Tiempo atrás leía o escuchaba sobre esta institución y me llenaba de emoción y deseos de ayuda, pero lo veía muy lejano de mi vida..
El día que quedé embarazada fue lo más hermoso de mi vida y sentía que el niño que venía era muy especial, soñé con él, con su rostro y sabía sin saberlo sobre su boca. Nació en la maternidad de Lima, fue un parto muy normal y al verlo lo amé mucho más, lo triste es que se lo llevaron de inmediato a cuidados intensivos. Al día siguiente, al llegar una de las señoras voluntarias, le pedí que me llevara donde mi niño y a la entrada de Cuidados intensivos estaba un afiche de Operación Sonrisa, la señora hizo que anotara los datos y así, uno a uno, cada enfermera, cada doctor, auxiliar y también el personal de seguridad me recomendaban llamar a Operación Sonrisa.
Fue a partir de ese día que me sentí involucrada no sólo emocional sino integralmente involucrada a conocer más sobre esta institución. Llamé por teléfono y muy amablemente me contestaron y me dieron más esperanzas. Llegado el 16 de noviembre del 2005 madrugué y con mi bebé fuimos. Todos nos recibían con cariño e interés y me di cuenta que muchas madres como yo luchaban por el bienestar de sus hijos y esta organización bien estructurada nos guiaban claramente lo que había que hacer y así cuidé a mi niño hasta que tuviera el tiempo necesario para entregarles en sus manos a mi hijo amado.
Llegado el 18 de mayo del 2006 volvimos a madrugar, mi hijo y yo llegamos al gran hospital y sólo rogaba a Dios y a la Virgen María que todo sea bueno y cuanto más transcurría el tiempo y al ver a más niños y madres rogaba por todos. Todas las personas que nos acompañaban y ayudaban era muy amables y nos hacían sentir muy bien y así, Rodrigo y yo, nos sentíamos guiados por personas llenas de amor y bondad.
Finalizando la evaluación, nos llevaron fuera del grupo diciendo que Rodrigo había sido elegido niño símbolo para esa campaña, en ese instante no podía entender lo sucedido pero avanzando con mi corazón a mil por segundo comprendí la bondad de Dios y le daba gracias.
Sin haberlos conocido y sin saber mucho de ellos, siempre estuve, estoy y estaré agradecida, no sólo porque mi niño esté dentro de la ayuda sino por el amor incondicional de todos los que ayudan a que muchas familias integren esta pequeña dificultad en sus vidas.
Gracias infinitas por la ayuda que nos brindan, por las guías claras que nos dan, es un camino que hay que continuar hasta la mejor recuperación de nuestros hijos. No duden que lucharé por él y que mi ayuda desinteresada por otros la daré también … que Dios los bendiga!!!
Madre: Elizabeth Carpio Urdanivia
DNI: 08200263
Paciente: Rodrigo Carpio Urdanivia
VIII Misión Internacional |